20 julio 2015

Cien años de Litman, un personaje irrepetible

Filed under: Punta News — admin @ 15:20

Litman

Aunque la historia es conocida, no deja de sorprender a propios y extraños. El talentoso director sueco Ingmar Bergman fue descubierto en Punta del Este. El escritor y crítico cinematográfico Homero Alsina Thevenet quedó maravillado cuando vio Juventud, divino tesoro del cineasta nórdico.

La película fue exhibida en el 2° Festival de Cine de Punta del Este, en 1952. Alsina Thevenet formaba parte del jurado de un naciente festival que proyectó a Punta del Este en todo el mundo.

Desde el primero, realizado en 1951, una pléyade de estrellas desembarcó en el balneario. La lista es enorme: Walter Pidgeon, Ives Montand, Anita Ekberg, Yul Brynner, entre otros. El anuncio del primer festival fue en agosto de 1950. En unos meses estaba todo listo. El cine, la famosa boite Noa Noa y otros locales se construyeron para el certamen cinematográfico del verano de 51.

¿Quién estaba detrás de una movida capaz de hacer venir a este lado del mundo a semejantes estrellas cine? Un joven emprendedor que cuatro años antes, el 2 de febrero de 1947, había terminado de construir el Cantegril Country Club.

El argentino Mauricio Litman conoció Punta del Este a comienzos de los años 40. Llegó con su esposa Blanca Mazer a pasar su luna de miel. En principio le hablaron de Piriápolis. No le convenció. De Piriápolis saltó a Punta del Este. No dudó ni un instante.

"En 1943 participó de una cena en el Hotel Casino Punta del Este con mi madre, Blanca Mazer, y algunos amigos, cuando le ofrecieron unas tierras que solo podía recorrer a caballo, ya que no había caminos para llegar a ellas. Se trataba de una gran superficie arbolada con pinos, acacias y eucaliptos, ubicada al norte de un estrecho camino que con el tiempo se convertiría en la avenida Roosevelt", recuerda su hijo, el arquitecto José Luis Litman.

Tenía apenas veintipico de años cuando, atraído por el potencial del balneario, compró medio centenar de terrenos. Con 32 años fundó el Cantegril Country Club al mismo tiempo que levantaba el barrio del mismo nombre sumergido debajo de un bosque de pinos. (Ampliar). Fuente: Diario El País